En el terrorismo, como en todas las cosas de esta vida, siempre ha habido clases... Ya lo dice Jesús Eguiguren (en una entrevista concedida a David Guadilla):
«El terrorismo vasco no es como el islámico,
digamos que es VIP»
digamos que es VIP»
Eguiguren es el de la izquierda. A la derecha, Otegi, "hombre de paz" según el anterior
Pues digámoslo, sí. Aunque me ahorraré especificar cuál es la categoría moral de quien lo afirma. Voy a recordar, sólo, que Eguiguren es Presidente del PSE —paso por alto algún que otro "mérito" curricular del personaje, referido a los tribunales— y que tuvo una participación muy activa en la anterior negociación política con ETA, cuya tregua él también vio como definitiva e histórica. Igualmente, Eguiguren aseguró hace poco que hacia las Navidades del pasado año la banda de asesinos nacionalistas vascos haría pública «una declaración definitiva y verificable» de tregua. Un verdadero lince en cuestiones terroristas el tal Eguiguren, como pueden ver.

7 comentarios:
Don Alberich.
Los de Bilbao, aivalaostia, con perdón, en condiciones normales ya hablamos fatal. Así que cuando nos cabreamos y nos ponemos a jurar es difícil superarnos.
Es por eso por lo que hoy no puedo comentar nada, porque me sería imposible referirme a Chusito sin poner esto, que es su casa, perdido. Solamente decir que en mi tierra ha hecho mucho, muchísimo daño ese feligrés, y no me refiero sólo a los zapatazos que le dio a su mujer.
Un abrazo,
GT
No se haga "usté" mala sangre, Gorka. No por este individuo.
Y hablemos de cosas interesantes: ¿qué tal sus actividades tetralógico-parsifalianas?
Yo llevo una temporada estudiando el monólogo final de Wotan en Die Walküre (la famosa "despedida": Leb' wohl...) para comparar las versiones de diferentes intérpretes y, la verdad, es que no deja uno de sacar matices y cosas interesantes. Es lo que tiene vérselas con una obra tan grande, bella y apasionante como Der Ring des Nibelungen...
Me gustaría escribir algo al respecto para publicarlo en el otro blog que abrí (para cuestiones estrictamente culturales), pero no sé si podré (la falta de tiempo...). En cualquier caso le adelanto que mis intérpretes favoritos en el rol del contrariado dios son George London (cómo no) y Ferdinand Frantz. ¿Pero cómo olvidarse de Hans Hotter, Friedrich Schorr, Thomas Stewart...
Un abrazo, amigo.
Don Alberich.
Mientras escucho el Acto 1º de Götterdammerung, le cuento que sólo tenía dos o tres CDs de "highlights" de Wagner, que me parecían alucinantes, y sin embargo cuando había escuchado óperas enteras, como por ejemplo en las retransmisiones de Radio Clásica del Festival de Bayreuyh, me había parecido que aunque allí había "algo" fascinante y muy bueno eran muy largas y se me iba a ser muy difícil meterme, que se me iba a hacer muy árido ese terreno. Cuando ocurría eso mi mujer se acercaba y solía exclamar: "qué horror eso que estás escuchando!"*.
Pues bien, llevo ya unos meses escuchando El Anillo entero (empiezo y no escucho otra cosa hasta que lo he oído entero, lo que me lleva varios días y algún que otro reproche de mi mujer) y me está pasando como me pasó con otras obras que en principio se me hicieron muy duras, como por ejemplo la Misa Solemne de Beethoven, el Requiem de Fauré, el de Verdi, o el Requiem Alemán de Brahms, e incluso las Pasiones de Bach, que me costo digerir y que ahora escucho de rodillas y con un pañuelo a mano, por si acaso, especialmente la Misa del gran Ludwig y la Pasión según San Mateo.
A medida que voy conociendo el terreno que piso el camino se me va haciendo más "cómodo" y empiezo a apreciar cada vez más paisajes que se me hacían áridos, cuando no directamente hostiles. Es todo un mundo, y me llevará años disfrutarlo a tope, pero tengo pocas dudas de que me he metido para quedarme. Estoy fascinado, y encantado.
También estoy encantado con Tristán & Isolda, y el siguiente paso será leerme el libro sobre Wagner y su obra que compré y que tiene muy buena pinta. Pero para ello tengo que acabar antes el que estoy leyendo, que no es otro que "Life", de Keith Richards (Rolling Stones), casi 600 páginas de puro disfrute. No tiene mucho que ver con Wagner, pero es francamente ameno y divertido y lo estoy pasando teta.
En ese libro sobre Wagner se desmenuza su obra, con especial atención al Anillo y a su hilo argumental, en el que se que me tengo que meter de cabeza ya que se perfectamente que ese es otro mundo insólito que me queda por descubrir y que además es imprescindible para entender la obra en su conjunto.
Ese consejo me lo ha dado ya usted y varias personas más. La última fue el presidente de mi empresa el otro día, que resulta que es tenor amateur y hace sus pinitos, aunque él dice que no habla alemán y no se mete con Wagner. Canta Verdi, Donizetti, Piccini, etc. y recientemente cantó en el Auditorio Nacional, no le digo más. Me recomendó también mucho Parsifal, con el que pienso hacerme a la mayor brevedad posible y en cuando supere la cuesta de Febrero y el col de Marzo.
Tengo ya en mi "wish list" de Amazon -que uso como agenda de mi lista de compras de libros y CDs- todas sus recomendaciones, incluida la de los CDs de Deryck Cooke, de los que he escuchado fragmentos y me parecen interesantísimos y también muy apropiados para viajar en coche cinco horas, por ejemplo cuando voy a Asturias, mientras todo un experto te explica El Anillo con pelos y señales. Por cierto, que los comentarios a los CDs de Cooke en Amazon son inmejorables.
Así que, Don Alberich, una vez más, muchas gracias por su ayuda. Sin duda si no le hubiera descubierto a usted en Casa González no estaría a esta hora disfrutando como un enano y "alucinando en colores" con este nuevo y grandioso universo que he descubierto.
Un abrazo,
Gorka T
* A mi mujer, aunque sigue despotricando con muchos pasajes, cada vez le chirría menos El Anillo y lo noto. Se por experiencia que acabará "entrando". Es sólo cuestión de ponérselo de música de fondo cuarenta o cincuenta veces. A mi, por suerte, me ha costado mucho menos.
Bayreuth
Puccini.
Nada como releer lo que uno ha escrito antes de darle al botón.
En cuanto supere la cuesta...
Qué día.
Estupendo, Gorka. Me parece estupendo que esté disfrutando como un enano --es decir, como un yo mismo-- con la Tetralogía. Por razones obvias, la cosa no me extraña lo más mínimo: ya le he dicho en alguna ocasión que nos hallamos ante una de las obras artísticas más grandes (si no la que más) creada por un solo ser humano: 25 años de proceso creativo, casi 20 horas de música (esto depende de las versiones, claro), enorme influencia en la posteridad, etc. La pera limonera, vamos.
Enumera una serie de grandes obras que todo el mundo tendría que escuchar, al menos, una vez en su vida: de todas ellas me quedo, sin dudarlo, con las pasiones de Bach (ya le dije en otro mensaje que es uno de mis músicos favoritos) y, más concretamente, con la de San Juan, que yo prefiero a la de San Mateo. En cuanto al Requiem de Verdi --el segundo en mis preferencias en este tipo de composición, por detrás del de Mozart--, ¿qué puedo decirle? Otra obra maestra, desde luego: la expresión más pura y genuina de la profunda religiosidad de un espíritu privilegiado, que siempre tuvo un punto de anticlericalismo... ¡Todo un signo de aquéllos agitados y contradictorios tiempos decimonónicos...!
Le agradezco lo que dice de mi influencia, pero estoy seguro de que, tarde o temprano, habría terminado entrando "a saco" en Wagner, pues es una referencia ineludible para cualquier persona con un poco de sensibilidad y que manifieste cierto gusto y curiosidad por nuestra riquísima y grandiosa tradición cultural.
Ahora que ya ha sido inoculado con el veneno wagneriano y que éste corre por sus venas --como bien certificaría Nietzsche--, el siguiente paso que debe dar es asistir a una representación completa de El anillo en vivo (si no lo ha hecho ya). Lo suyo, desde luego, es ir "en peregrinación" a Bayreuth, sancta sanctorum de los wagnerianos. Pero le hará falta reservar con unos cuantos años de antelación, pues las plazas para el teatro de la colina están muy solicitadas...
Entretanto, siga disfrutando del maestro enlatado, amigo.
Coda final
Una breve apostilla bibliográfica: Si no lo ha hecho todavía, no debe dejar de leer la que, según los mayores expertos, es la mejor biografía escrita sobre Wagner. La de Martin Gregor-Dellin (pseudónimo de Martin Gustav Schmidt), titulada Richard Wagner. Su vida, su obra, su época. Además está bien traducida al español (por Ángel Fernando Mayo) y publicada en Alianza.
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