sábado 5 de febrero de 2011

¿Españactonía?



Tanto tiempo cantándonos la milonga de que "Espanya" es un lastre para "Catalunya" —algo que muchos nunca hemos creído, todo sea dicho—, y ahora va a resultar que no; que la ecuación va al revés: que es Cataluña la que lastra a España. O, al menos, eso es lo que piensan los expertos del diario Financial Times, donde recientemente se ha hecho público que el déficit de esta comunidad autónoma está siendo contraproducente para los planes de ajuste proyectados por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, pues puede poner en peligro los esfuerzos —pocos y a destiempo, es cierto—, que se vienen haciendo para controlar la deuda española. Y no creo que se pueda dudar de la solvencia del diario británico, o acusarle de intencionalidad "españolista" (como a más de uno le gustaría argumentar).

Recuerda el rotativo británico que el déficit de España alcanzó el año pasado el 9,2% del PIB, siendo las comunidades autónomas responsables de la mitad del gasto público y de haber contraído una deuda de más de 107.000 millones, de los cuales 30.000 son de Cataluña. En el caso concreto de ésta última, su déficit alcanza los 11.000 millones de euros, que se reparten del modo siguiente: 3.000 de deudas contraídas y sin pagar, 2.600 de déficit previsto para el ejercicio 2011 y entre 5.000 y 6.000 millones de deuda que vencerá a lo largo de este mismo año (entre los cuales se incluyen los bonos "patrióticos" emitidos por la Generalidad a finales del año pasado, y que fueron colocados de forma desesperada). Una minucia, como pueden ver. Minucia que, para más inri, se refiere a una sola comunidad autónoma de las diecisiete que sufragamos con nuestros impuestos, y entre las cuales no faltan, precisamente, otras que también están muy endeudadas (Valencia, por ejemplo). Vamos, que es como para replantearse lo del sistema autonómico, ¿no les parece?

Primero fueron las corridas de toros —a las que se hizo en Cataluña una tauroctonía "legislativa" en toda regla, podríamos decir—, y ahora es España la que puede estar en peligro por el excesivo gasto que se ha hecho en aquellas regiones (buena parte de él en forma de derroche). Y es que no ganamos para sobresaltos en este país nuestro.

Entretanto, Montilla y sus ex-socios de gobierno —principales responsables de lo que está ocurriendo (por no haber controlado el gasto público de la comunidad autónoma que dirigieron a modo de Estado soberano)— se han retirado tranquilamente y disfrutan, sin duda, de cómodos y bien retribuidos puestos de trabajo. En ningún momento se les habrá pasado por la cabeza que la apertura de embajadas por el mundo, el despilfarro en una política lingüística que no lleva a ninguna parte, la multiplicación de cargos de confianza y de enchufados, el reconocimiento de quiméricas selecciones deportivas propias y otra multitud de desmanes semejantes son los que han contribuido, de manera decisiva, al déficit galopante que ahora pone en peligro la estabilidad económica de España, y cuyo coste acabará recayendo sobre los sufridos y explotados ciudadanos. Podríamos decir, en definitiva, que el Tripartito casi ha hecho buena la etapa de CiU (si ello es posible). De todas formas, una vez que se hayan cansado de echarse la culpa unos a otros, ambos acabarán apuntando adonde siempre lo hacen para buscar un chivo expiatorio: hacia Madrid.


Pero entretanto, para hacernos ver la gravedad de la situación y dar un nuevo ejemplo de sensibilidad y empatía con los ciudadanos, Oriol Pujol —portavoz parlamentario de CiU  e hijísimo del "Honorable" (¿y luego les extrañará que hablemos de "castas"?)— ha utilizado como argumento de fuerza para explicar el grado de depauperación de las finanzas catalanas el hecho de que el presidente de la Generalidad, Artur Mas, tenga que viajar en clase turista. ¡Fíjense, ustedes! ¡Qué tragedia! Ya ven en función de qué parámetros concibe el mundo Pujol Jr. ¡Cómo se ve que no ha padecido nunca los problemas que aquejan a la mayoría de los españoles...!

En fin, Serafín. A ver si al final va a resultar que el famoso "hecho diferencial" del que hablaba Pujol Sr. en sus buenos tiempos, no va a ser sino esto del endeudamiento galopante y crónico de Cataluña. Aunque mirando de reojo a las otras autonomías me respondo a mí mismo que no; que ha de ser otra cosa, pues todas están más o menos pringadas. Y si no, al tiempo. Ya verán cuando se vayan destapando sus respectivas "cajas de Pandora"...

Y es que el problema es de modelo (como ya he dicho en alguna otra ocasión). ¿Pero habrá alguien capaz de ponerle el cascabel a tan escurridizo gato? That's the question.

10 comentarios:

Maimónides dijo...

Jugando al mus, se ganan muchas mas partidas al tran-tran puntito a puntito que con órdagos, y mas si estos son continuos y mal planteados.

Algunas veces a los que lanzan órdagos así. hay que aceptárselos. Juguemos a pensar, que además es barato y entretiene mucho.

¿Que pasaría si el resto de España, dice a Cataluña que se vaya?. Que no queremos saber nada de ella. Que de mercado suyo, nada de nada. Que si quieren vender algo va a ser con aranceles.

Que el catalán, conforme a su escasa implantación mundial, y a su nula utilidad fuera de su territorio, mas allá de los que nos gusta la poesía en catalán.Sea declarado idioma de regional preferente, eso si, de primera.

Proponemos la creación de escuelas privadas en Cataluña, financiadas con nuestro dinero, en las que la educación sea en español, y el catalán sea una lengua extrajera, con el mismo tratamiento y consideración que el inglés.

Proponemos la creación de un examen de español normalizado, y todos aquellos que hayan cursado estudios en Cataluña sean examinados, para poder ser contratados en el resto de España.

¿A que parece divertido ? ¿Cuanto tiempo tardarían los catalanes en comerse a sus bienamados y bien ponderados dirigentes nacionalistas ?

Alberich el Negro dijo...

No se crea, amigo Maimónides, que me pilla por sorpresa su propuesta. O que la creo demasiado atrevida. No.

Hace mucho tiempo que un servidor piensa en ese tema del "órdago" al que usted se refiere. Mucho tiempo sabiendo que una buena solución a nuestros problemas sería jugar con las mismas cartas (trucadas) que ellos emplean. Mucho tiempo dándome cuenta de que los nacionalistas no hacen sino echarse faroles y saliendo triunfantes por nuestro miedo a su amenaza: "¡A que nos independizamos, ¿eh?".

Tanto tiempo llevo pensándolo que, incluso, algo he escrito al respecto en este mismo blog. Léalo si le apetece.

Un saludo cordial y gracias por la visita.

balsera dijo...


La realidad sociológica catalana
hace inviable no sólo la independencia o secesión sino también uno de mis mayores deseos: inaugurar un Instituto Cervantes en Cataluña ;)

Si bien es cierto que, actualmente, es un lastre por su disparatada deuda, personalmente, creo que Cataluña como Estado soberano podría perfectamente sobrevivir. Mal nos pese, esa es la realidad -a costa del resto de regiones, cierto-.
Cataluña tiene una situación geográfica idónea. Goza de unas inmejorables infraestructuras -aéreas, marítimas, viarias y ferroviarias- factor imprescindible para el comercio. También tiene tejido industrial, sector agrícola, ganadero y pesquero importante que obviamente desarrollaría más aún y, por supuesto, un sector turístico puntal. Así pues, esta región independiente y soberana podría sobrevivir perfectamente, creo yo.

Pero por ahí no van los tiros. Hablemos pues de modelo -atendiéndonos a la realidad sociológica y no al discurso nacionalista- para, como dice usted, Alberich, ponerle el cascabel al dichoso gato.

No podemos olvidar que en España, actualmente, hay millones de personas que pasan auténticas calamidades e incluso hambre... también en esta región de mis amores.

KEPA MINONDAS dijo...

En Cataluña hay un dogma que nadie discute: España nos saquea.

Es algo inmune al razonamiento o a la demostración en contrario.

No se admite que en Cataluña entra más riqueza procedente de su relación económica con el resto de España de la que sale via impuestos. Tampoco el ejemplo de lo que ocurre en Madrid cuyo saldo fiscal es infintamente peor que el catalán (y que apenas tiene duda).

Con ello quiro decir que la culpa de la asfixiante deuda catalana será de Madrit, insoportable agravio que justifica cualquier veleidad independentista. Y mucho más si no se les permite realimentar la espiral del déficit con más emisiones de deuda.

No tengo muy claro quien chupa de la teta de quien.

Alberich el Negro dijo...

Balsera, ¿cuál es el mercado natural en el que ese hipotético Estado Catalán tendría que colocar sus productos? ¿Qué ocurriría si, por una casualidad (y Wotan no lo quiera), las relaciones entre esos dos hipotéticos futuros estados diferenciados no fueran todo lo fluidas y cordiales que cabría esperar?

Pero tiene usted razón: ahora hay que hablar de otras cosas mucho más acuciantes y graves (aunque Mas y la mayoría de los dirigentes catalanes no parece que se hayan dado cuenta aún). ¿O quizá sí? No importa, pues a pesar de todo seguirán jugando a dos bandas --"aplico el sense y, a la vez, pido la independencia"--. Bien saben que les sale gratis y que alguna tajada terminarán sacando...

Alberich el Negro dijo...

¡Qué malos son los dogmas, Kepa...!

balsera dijo...

Alberich, procuro no abusar colgando comentarios kilométricos. Ahora bien, quizás en esta ocasión me he pasado de esquemática creando su confusión.

Verá, en febrero del 2006, en Badalona, organicé una conferencia para presentar un demoledor y deseado Manifiesto*. Uno de los ponentes era José V. Rodríguez Mora, el Catedrático de Economía de la Universidad de Southampton, y profesor de la Pompeu Fabra. Miembro fundador de CIutadans de Catalunya. Charnego. así mismo se me presentó por correo electrónico (e-mail que aún conservo... por los buenos tiempos).

Despues de exponer su ponencia se abrió un debate con el público. El ponente contestó afirmativamente, con unos cuantos argumentos, a una pregunta del público sobre las posibilidades de crecimiento económico de una Cataluña independiente. Dejó claro que sí. Cataluña independiente sobreviviría perfectamente porque es una región fuerte y con una buena infraestructura... no repetiré lo dicho en mi anterior comentario.

Es cierto que, actualmente, el déficit presupostario es grande y la deuda también. Es cierto que la región, hoy por hoy, y fruto de la política nacionalista -desarrollo del Estatut- se ha convertido en un lastre para España como usted señala. Aún así, en un hipotético escenario de Estado independiente esta región no engrosaría la lista de país pobres ni tampoco la de los país en vía de desarrollo. Alcanzarían acuerdos comerciales y de otra índole -aún sin ser miembro de la EU- al igual que los hay con Suiza yAndorra por ejemplo.

Centré mi comentario en la realidad económica y social actual de nuestro país. Está claro que ante un referendúm soberanista los nacionalistas lo perderían (mirar el enlace de mi anterior comentario) esa es la realidad. Una realidad que me agrada. Es importante tener en cuenta este elemento para evitar -en la medida de lo posible- que varíe en negativo y crezca el índice a favor del soberanismo.

Ya. Pero los nacionalistas han vuelto a ganar en Cataluña. Cierto. ¿A caso todos los ciudadanos se han vuelto nacionalistas? ¡No! La gran mayoría de ellos ha votado con el estómago, sin ninguna duda. Los índice de paro son enormes en Cataluña. Es evidente que esta región está en caída libre y el tripartito es responsable de ello. Por derrochadores e incompetentes. Priorizaron el catalanismo en lugar del crecimiento económico y social no sólo de la región sino de España.

Todo y con eso -aún sin ser economista- sí estoy convencida que esta región independiente podría tirar para adelante. Otra cosa es que yo comparta este deseo nacionalista. ¡De ninguna manera! Lo digo para que quede bien clara mi opinión.

De momento, estimat Alberich el horizonte de un Estado Independiente está lejano, muy lejano. Así lo demuestra la realidad social no la de los medios o la de los políticos. Así lo veo yo, hoy.

Siempre suya.

*dos años después presenté a los ponentes de otro Manifiesto de la plataforma Pro. Hoy, UPyD. Y ya ves. En fin.

Alberich el Negro dijo...

Entendí perfectamente su mensaje, Balsera de mis entretelas. Sólo que no termino de compartirlo del todo. Por otro lado, no hace falta que deje bien claro nada, pues a lo largo del tiempo, y merced a estos comentarios que intercambiamos, creo saber bien cuál es su pensamiento respecto de los nacionalistas y el separatismo. Lo único que pongo en duda es la capacidad de esa comunidad autónoma para vivir al margen del resto de España y, sobre todo, me pregunto si habremos de estar así --con este sinvivir-- durante mucho tiempo más. Quiero decir: ¿vamos a estar siempre pendientes de lo que quieran o no los catalanes? ¿Hasta cuándo tendremos que seguir soportando el resto de españoles ese temor a que la mayoría de nuestros hermanitos nororientales se despierten un día sintiéndose menos españoles y pidan independizarse? Ya sé bien que la mayoría de la sociedad catalana no es soberanista (de momento), pero no es menos cierto que se deja llevar, de muy buen grado, por un ventajismo propio de chantajistas y aprovechados. Ventajismo que, para más inri, tenemos que soportar la mayoría de las veces bajo la forma de expresiones victimistas intolerables. Y concluyo: si esta situación hay que seguir aguantándola durante muchos años más yo, personalmente, soy partidario de mandarlos a tomar por el culo, darles la independencia y vivir tranquilo. Ellos, quizá, no nos necesiten; pero creo que nosotros tampoco. Si lo ha hecho Boadella --lo de mandarlos a tomar por el culo, digo-- no veo por qué no podría hacerlo yo también.

De todas formas, y dado que usted ha vivido (¿y vive?) en Cataluña, no seré yo quien desde la lejanía ponga en duda su conocimiento del problema sobre el terreno. Así pues hago mío su pronóstico (al menos, mientras Mas, los catalanes y las catalanas, por supuesto, no me demuestren lo contrario).

Le envío un fuerte abrazo y pido sus condescendencia para los exabruptos que se me han colado en el texto.

balsera dijo...

Bueno, yo también los mandé allí mismito.

Lamentablemente, no pude alejarme todo lo deseado y sigo en otra CCAA, también nacionalista, pero con unas calas de ensueño. Vivir aquí lo hace todo más llevadero. Si algún día necesita relajarse no deje de visitarme.

Si usted -que vive las cosas desde fuera- está dispuesto a tirar la toalla ¿porqué los que están dentro no pueden hacerlo? No es fácil, amigo mío. Ojalá, que llueva café en el campo.

Le perdono sus exabruptos y le mando un beso.

Alberich el Negro dijo...

No sé... Quizá tenga razón y mi postura sea muy egoísta... O comodona: yo --estando fuera y sin aguantar sobre mi testuz el yugo del régimen-- estoy hasta allí mismo, así es que puedo imaginarme hasta dónde pueden estar quienes lo sufren y padecen sobre sus propias carnes.

Entonaré la palinodia y el mea culpa...